Localidad: HolguĂn
Por más de un siglo Holguín ha sido conocido como La Ciudad de los Parques. Estos espacios citadinos están indisolublemente ligados al desarrollo histórico y social de la urbe, al extremo de afirmarse que la historia de Holguín es la de sus plazas. Desde la historia temprana las plazas y plazuelas coloniales, actuales parques, han constituido el orgullo de distintas generaciones de holguineros, que con sentido de pertenencia e identidad, se han reunido en ellas por distintos motivos, a través de un largo período de casi tres siglos, para participar en la vida urbana, de ahí la importancia que implica la valoración, preservación y difusión de este conjunto patrimonial. Legados de las Leyes de Indias, los mismos no sólo han contribuido al ornato de la urbe, los citadinos las han utilizado para el descanso y recreo. También para la realización de actividades festivas, religiosas, patrióticas, políticas, culturales, mercantiles y para la ejecución de reos por medio de la horca, garrote o picota. Testimonian la evolución urbana importantes momentos históricos, costumbres, manifestaciones culturales, en fin la vida social del holguinero a través del tiempo. En la estructura colonial de Holguín estos espacios fueron concebidos de forma rítmica, y con un ordenamiento único y coherente, a pesar de que no están separados por el mismo número de manzanas, no obstante su concepción resulta interesante para el estudio del urbanismo en general, más hoy cuando se trazan nuevas urbanizaciones que carecen de una plaza o área para el disfrute común como eje central. Otra peculiaridad del urbanismo holguinero es que, el trazado de estos espacios urbanos y sus áreas verdes, comienza y termina de norte a sur con dos de ellos, integrados al centro histórico durante el período republicano: la plazuela del ferrocarril central, al sur, y la escalinata y parque "González Valdés", al norte, en lo alto de la cima de la Loma de la Cruz. En conjunto forma una línea de manchas verdes que embellecen notablemente el centro de la ciudad y contribuyen a mejorar el medio ambiente. Este sistema de plazas, conserva hasta nuestros días, otro de los legados de las Leyes de Indias, ya que cuatro de ellas poseen la portalería que establecía dicha legislación, para la colocación de los vendedores ambulantes y como solución tropical ante la lluvia y el fuerte sol que baña a los países hispanoamericanos. Esto ha hecho que Holguín haya sido conocido también como "La Ciudad de los Corredores", característica común en muchas de las ciudades cubanas que los poseen no solamente alrededor de plazas sino a lo largo de calles y avenidas, y que motivó al escritor Alejo Carpentier a llamar a La Habana, "La Ciudad de las Columnas". Fuente: Centro Provincial de Patrimonio Cultural de Holguín. Cuba.
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